EE.UU. no pedirá disculpas a la Rosada

Nahu de la Selva

Nivel Delta
22 February 2011
206
0
0
29


Buenos Aires. El conflicto con Estados Unidos por el avión de la Fuerza Aérea norteamericana que la semana fue requisado en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza por personal de la Aduana argentina entró en zona farragosa. Ayer, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, exigió ante la prensa que Washington se disculpe por haber intentado ingresar a la Argentina cargamento no declarado (como parte del equipamiento destinado al entrenamiento pactado con Estados Unidos para capacitar en liberación de rehenes a la Policía Federal) y acusó a dos altos funcionarios del gobierno de Barack Obama de “mentir”.
Además, dio a entender que el material secuestrado podría ser destruido, tal como lo permiten las normas aduaneras.
Fernández apuntó sus dardos al subsecretario de Estado para América latina, Arturo Valenzuela, y a su igual del Pentágono, Frank Mora, quienes entre el lunes y el martes mantuvieron cortocircuitos verbales con la Cancillería argentina.
Por la tarde, desde Washington, el vocero del Departamento de Estado, o sea, de Hillary Clinton, Philip Crowley, afirmó: “No tenemos por qué presentar excusas”. En rueda de prensa, Crowley destacó el “largo historial de estrecha cooperación” con la Argentina y señaló en este sentido la “sorpresa” y “preocupación” que provocó en Washington la “reacción” del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
“Hemos mantenido conversaciones directas con altos responsables argentinos y quizás tengamos otras más acerca de esta situación. Hemos mandado una nota (diplomática), hemos recibido una de Argentina”, enumeró Crowley. “No comprendemos por qué motivo la Argentina decidió hacer un caso federal de esto”, finalizó el vocero.
El conflicto con Estados Unidos tomó los carriles diplomáticos el lunes por la noche cuando el canciller Héctor Timerman presentó una queja formal ante la Embajada norteamericana en Buenos Aires. Dicha presentación no fue respondida por ahora por el Gobierno americano que, además de resaltar a través de sus funcionarios su “sorpresa”, exige que la Argentina devuelva en forma inmediata el cargamento decomisado, sobre todo un equipo de comunicación y algunos software que –aseguró el martes Mora, desde el Pentágono– no sirven para hacer espionaje, como señaló el Gobierno argentino.
Conocida la declaración de Crowley en Washington, ayer por la tarde la Cancillería argentina comenzó a deliberar qué hacer, ya que Estados Unidos tampoco respondió la nota que queja que Timerman elevó el lunes ante la Embajada.
Ayer, mientras la presidenta Cristina Fernández de Kirchner pasó el día sin actividad oficial en Río Gallegos (junto a su hijo Máximo, que cumplió años) y Timerman bajó su nivel de exposición y se llamó a silencio, sólo Aníbal Fernández mantuvo la beligerancia con el gobierno de Estados Unidos.
“Valenzuela sigue con declaraciones poco felices. Dice: ‘Habíamos conversado con el Gobierno argentino’. Acá no hay que conversar nada, hay que escribir y firmar sobre lo que hay que ingresar para cumplir con la ley argentina”, dijo Fernández. El jefe de ministros aseguró: “Mora hasta se animó a llamar mentiroso a nuestro canciller (Héctor Timerman) y espero que el Departamento de Defensa lo obligue a pedir disculpas”.
“Hay un acta que demuestra que quisieron ingresar tres cañones de ametralladora, un cañón de carabina, una carabina y otros materiales que no estaban declarados”, detalló.
Fernández se encargó además de reforzar el concepto lanzado por la Presidenta el martes desde Santa Cruz sobre la necesidad de defender la soberanía nacional. “Ante una infracción aduanera como la cometida, hay una ley argentina que hay que cumplir en el marco de la soberanía nacional, que (los Estados Unidos) tienen que respetar como nosotros respetamos la de otros países”, aseguró.
“Seguramente, la Cancillería ya encontrará la forma de resolver (el tema) en el momento en que alguien del Departamento de Estado pida las disculpas del caso y se siga avanzando porque de incidente o de compromiso o de complicaciones diplomáticas no existe absolutamente nada”, finalizó Fernández.

Avances en la Justicia. También ayer, el juez en lo Penal Económico Rafael Caputo citó a declarar como testigos a 22 funcionarios de la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, de la Aduana, del Renar y de la Anmat en la causa en que se investiga el cargamento del avión militar de los Estados Unidos demorado en el Aeropuerto de Ezeiza.
Fuentes judiciales informaron que las personas citadas participaron del operativo en el que se secuestró material que transportaba el avión y las declaraciones se realizarán desde hoy hasta el próximo martes, cuando la causa pase a su juez original, Marcelo Aguinsky.